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El verano y tus ojos

El verano británico es una época del año muy querida. Sin embargo, los mismos elementos que definen su encanto —la cálida e intensa luz solar y la mayor participación en actividades al aire libre— pueden, paradójicamente, presentar diversos desafíos para nuestra salud ocular.

Esta guía completa profundiza en las afecciones oculares comunes que pueden aparecer o intensificarse durante los meses de verano.

La amenaza invisible: el impacto de la radiación UV en los ojos

Conocemos bien los peligros de la radiación ultravioleta (UV) para nuestra piel, pero los delicados tejidos de nuestros ojos son igual o más susceptibles a sus efectos dañinos. Tanto los rayos UVA como los UVB tienen la capacidad de penetrar las estructuras oculares, provocando tanto molestias inmediatas y agudas como una gama de afecciones crónicas a largo plazo.

1. Fotoqueratitis (quemadura solar corneal)

A menudo descrita como una "quemadura solar ocular", la fotoqueratitis es una afección aguda y dolorosa que resulta de la exposición excesiva a la radiación UV en la córnea (la superficie frontal, transparente y con forma de cúpula) del ojo. Las causas comunes son la luz solar directa que se refleja en superficies altamente reflectantes como el agua, la arena, la nieve (incluso en verano, como glaciares o actividades a gran altitud) o el hormigón pulido. Los soldadores también son susceptibles sin la protección ocular adecuada, lo que provoca el "destello del soldador".

Mecanismo: La luz ultravioleta de alta energía daña las células superficiales de la córnea y la conjuntiva, lo que provoca inflamación y alteración celular.

Síntomas (normalmente aparecen entre 3 y 12 horas después de la exposición):

  • Dolor ocular intenso y punzante: a menudo descrito como una sensación de tener arena o arenilla permanente en el ojo.

  • Sensación de cuerpo extraño: sensación persistente de que hay algo alojado en el ojo.

  • Enrojecimiento profundo: Aspecto inyectado en sangre debido a vasos sanguíneos dilatados.

  • Lagrimeo excesivo (epífora): Los ojos intentan eliminar el irritante y lubricar la superficie dañada.

  • Sensibilidad extrema a la luz (fotofobia): incluso la luz moderada puede resultar cegadoramente dolorosa.

  • Visión borrosa: Debido a la hinchazón de la córnea y a las irregularidades de la superficie.

  • Hinchazón de los párpados (edema): Como resultado de la inflamación.

  • Espasmos musculares alrededor de los ojos: Causados por dolor e irritación.

Manejo y qué hacer: La fotoqueratitis generalmente es autolimitada y se resuelve en 24 a 48 horas a medida que cicatrizan las células corneales. Sin embargo, las molestias pueden ser considerables.

  • Busque atención médica: Si los síntomas son graves, la visión está significativamente deteriorada o persisten más de 48 horas, consulte a su médico de cabecera, un oculista o un servicio de urgencias. Ellos podrán descartar otras afecciones más graves y proporcionar alivio sintomático.

  • Alivio del dolor: Los analgésicos de venta libre, como el paracetamol o el ibuprofeno, pueden ayudar.

  • Lágrimas artificiales: Las gotas lubricantes para los ojos sin conservantes pueden brindar comodidad y ayudar a la curación.

  • Evite la luz intensa: permanezca en interiores o use gafas de sol muy oscuras. Algunos profesionales pueden recomendar cubrir el ojo en casos graves, pero esto es menos común ahora.

  • Descanse la vista: evite pasar tiempo frente a pantallas o realizar actividades que fatiguen la vista.

  • NO se frote los ojos: esto puede empeorar el daño.

2. Pinguécula y pterigión

Se trata de crecimientos benignos en la conjuntiva, la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo (esclerótica) y el interior de los párpados. Su desarrollo está estrechamente vinculado a la exposición crónica a factores ambientales: radiación UV, viento y polvo.

  • Pinguécula: Una mancha o protuberancia amarillenta, ligeramente elevada, que se localiza generalmente en la parte blanca del ojo, generalmente en el lado más cercano a la nariz (lado nasal), aunque puede aparecer en el lado temporal. Es un depósito de proteína, grasa o calcio. No crece en la córnea.

  • Pterigión: Es un crecimiento carnoso y cuneiforme del tejido conjuntival que puede comenzar como una pinguécula y extenderse progresivamente sobre la córnea. Si el pterigión crece lo suficiente como para invadir la pupila, puede obstruir directamente la visión.

Síntomas:

  • Enrojecimiento e irritación: especialmente pronunciados en condiciones ventosas, secas o soleadas.

  • Sensación de cuerpo extraño o arenoso: sensación de tener algo constantemente en el ojo.

  • Sequedad: La superficie irregular puede alterar la película lagrimal.

  • Visión borrosa: Si un pterigión se extiende sobre la córnea, provocando astigmatismo o bloqueando directamente el eje visual.

  • Preocupación cosmética: El crecimiento visible puede ser antiestético.

Gestión y qué hacer:

  • La prevención es clave: el uso constante de gafas de sol con protección UV (los estilos envolventes son los mejores) y sombreros de ala ancha es crucial para prevenir la formación y retrasar la progresión.

  • Alivio de los síntomas: para la irritación leve, las lágrimas artificiales de venta libre pueden lubricar el ojo y reducir las molestias.

  • Gotas antiinflamatorias: su óptico o médico de cabecera puede recetarle gotas oftálmicas con esteroides suaves para la inflamación aguda.

  • Extirpación quirúrgica: Se considera si el pterigión crece rápidamente, afecta significativamente la visión, causa irritación grave persistente o por razones estéticas. Sin embargo, la recurrencia después de la cirugía es un riesgo considerable, a veces con un crecimiento más agresivo. El cuidado postoperatorio suele incluir agentes anticicatrices o radioterapia.

3. Cataratas

Aunque se asocia principalmente con el envejecimiento, la evidencia indica que la exposición crónica y sin protección a la radiación UV acelera significativamente el desarrollo y la progresión de las cataratas. Una catarata es una opacidad del cristalino natural del ojo. Al opacarse, la luz tiene dificultades para atravesar la retina, lo que provoca problemas de visión.

Mecanismo: La radiación UV puede causar daño oxidativo a las proteínas dentro del lente, haciendo que se aglomeren y pierdan su transparencia.

Síntomas (se desarrollan gradualmente a lo largo de meses o años):

  • Visión nublada, borrosa o nublada: a menudo se describe como mirar a través de una ventana sucia o helada.

  • Desvanecimiento o amarilleamiento de los colores: los colores pueden parecer opacos o menos vibrantes.

  • Deslumbramiento y halos alrededor de las luces: especialmente problemáticos durante la noche o con luz solar intensa, lo que dificulta la conducción.

  • Mala visión nocturna: especialmente dificultad con las luces delanteras.

  • Cambios frecuentes en la prescripción de gafas: A medida que el lente cambia de forma y densidad.

  • Visión doble en un ojo: (Menos común pero puede ocurrir con ciertos tipos de cataratas).

Gestión y qué hacer:

  • Prevención: La protección UV durante toda la vida con gafas de sol y sombreros es la medida preventiva más eficaz.

  • Detección temprana: Los exámenes oculares completos y regulares (cada 1 o 2 años, o con mayor frecuencia según lo recomendado por su óptico) son vitales para detectar cataratas en sus primeras etapas.

  • Observación: En las primeras etapas, cuando la visión está levemente afectada, pueden ser suficientes cambios en el estilo de vida (mejor iluminación, gafas antideslumbrantes).

  • Cirugía de Cataratas: Cuando las cataratas dificultan significativamente las actividades cotidianas, la visión se puede restaurar mediante un procedimiento quirúrgico muy eficaz. Este consiste en extraer el cristalino opaco y reemplazarlo por una lente intraocular (LIO) artificial transparente. Es uno de los procedimientos quirúrgicos más comunes a nivel mundial.

4. Degeneración macular (DMRE)

La degeneración macular asociada a la edad (DMRE) es la principal causa de pérdida irreversible de la visión en adultos mayores en países desarrollados. Afecta específicamente a la mácula, la pequeña parte central de la retina responsable de la visión nítida y detallada del color, así como de tareas como leer y reconocer rostros. Si bien la DMRE es una afección compleja con múltiples factores de riesgo (edad, genética, tabaquismo, dieta), estudios epidemiológicos sólidos sugieren que la exposición prolongada y sin protección a la luz ultravioleta puede aumentar el riesgo de desarrollar DMRE y acelerar su progresión.

Mecanismo: La exposición crónica a los rayos UV puede contribuir al estrés oxidativo y dañar las células de la retina, particularmente las de la mácula, lo que lleva a su degeneración.

Síntomas (afectan la visión central, la visión periférica generalmente permanece intacta):

  • Visión central borrosa o distorsionada: las líneas rectas pueden aparecer onduladas o dobladas (metamorfopsia).

  • Dificultad para ver con poca luz: sensibilidad al contraste reducida.

  • Manchas oscuras, borrosas o en blanco en la visión central: Escotomas.

  • Dificultad para reconocer caras.

  • Los colores aparecen menos vivos.

Gestión y qué hacer:

  • Prevención: La protección UV constante desde una edad temprana es una medida preventiva crucial.

  • Factores de estilo de vida: Una dieta saludable rica en vegetales de hojas verdes, ácidos grasos omega-3 y antioxidantes, junto con no fumar, reduce significativamente el riesgo.

  • Exámenes oculares regulares: esenciales para la detección temprana, especialmente si tienes factores de riesgo.

  • Monitoreo: Utilice una rejilla de Amsler en casa para autocontrolarse y detectar distorsiones en su visión central.

  • Tratamientos: Si bien actualmente no existe cura para la DMAE, existen tratamientos para ralentizar su progresión, en particular para la forma húmeda (DMAE neovascular). Estos incluyen inyecciones intraoculares anti-VEGF (p. ej., Avastin, Lucentis, Eylea), que inhiben el crecimiento de vasos sanguíneos anormales.




El lado seco e irritante del verano: factores ambientales

El aire del verano, a menudo más seco que el de otras estaciones, combinado con el uso de aire acondicionado, ventiladores y una mayor exposición al viento y a los alérgenos ambientales, pueden exacerbar los síntomas del ojo seco.

1. Síndrome del ojo seco

El síndrome del ojo seco (SED), también conocido como enfermedad de la superficie ocular, se produce cuando los ojos no producen suficientes lágrimas o cuando estas son de mala calidad y se evaporan con demasiada rapidez. Esto provoca una lubricación insuficiente de la superficie ocular.

Mecanismo: Alteración del delicado equilibrio de la película lagrimal (capas acuosa, mucinosa y lipídica) debido a factores ambientales, disfunción glandular (por ejemplo, disfunción de la glándula de Meibomio) o inflamación.

Síntomas:

  • Sensación de escozor, ardor o rasguño: una molestia persistente.

  • Sensación de arena o arenilla en los ojos: Incluso cuando no hay nada.

  • Enrojecimiento de los ojos: Debido a irritación e inflamación.

  • Sensibilidad a la luz (fotofobia).

  • Lagrimeo excesivo (lagrimeo reflejo): síntoma paradójico en el que el ojo produce un torrente de lágrimas de mala calidad en respuesta a la irritación, que luego se evaporan rápidamente, empeorando la sequedad.

  • Visión borrosa: a menudo fluctúa, especialmente después de actividades prolongadas como leer o usar la computadora.

  • Dificultad para usar lentes de contacto.

  • Fatiga ocular.

Gestión y qué hacer:

  • Lágrimas artificiales de venta libre: Comience con gotas sin conservantes, ya que estos pueden irritar los ojos sensibles con el uso frecuente. Úselas regularmente, no solo cuando los síntomas se agudicen.

  • Modificaciones ambientales: Use un humidificador en interiores, especialmente cuando el aire acondicionado esté encendido. Evite el flujo de aire directo del ventilador o del aire acondicionado en la cara. Use gafas de sol envolventes en exteriores para proteger los ojos del viento y el aire seco.

  • Higiene del párpado: en caso de MGD, las compresas tibias y un masaje suave del párpado pueden ayudar a extraer los aceites de las glándulas de Meibomio.

  • Ácidos grasos omega-3: los suplementos dietéticos (por ejemplo, aceite de linaza, aceite de pescado) pueden mejorar la calidad de la película lagrimal.

  • Gotas oftálmicas recetadas: si los remedios de venta libre no son suficientes, un óptico u oftalmólogo puede recetar gotas antiinflamatorias (por ejemplo, ciclosporina o esteroides) o hablar sobre tapones lagrimales (pequeños insertos de silicona para bloquear el drenaje lagrimal).

  • Consulte con un profesional: el ojo seco persistente o severo requiere una evaluación profesional para determinar la causa subyacente y adaptar el tratamiento.

2. Conjuntivitis alérgica (fiebre del heno ocular)

Los alérgenos transportados por el aire, como el polen (de pasto, árboles, malezas), las esporas de moho y la caspa de mascotas, abundan durante el verano, lo que desencadena una reacción alérgica. Estos alérgenos inflaman las fosas nasales y la garganta, y pueden causar irritación ocular importante.

Mecanismo: Cuando los alérgenos llegan a la superficie ocular, desencadenan la liberación de histamina y otros mediadores inflamatorios, lo que da lugar a la respuesta alérgica característica.

Síntomas:

  • Picazón intensa:

  • Enrojecimiento (hiperemia): Aspecto inyectado en sangre debido a vasos sanguíneos dilatados.

  • Secreción acuosa: Lagrimeo claro y acuoso.

  • Párpados hinchados (quemosis y edema): La conjuntiva puede hincharse mucho y volverse gelatinosa.

  • Sensación de ardor o arenilla.

  • Sensibilidad a la luz (fotofobia).

  • Síntomas nasales asociados: Estornudos, secreción nasal, picazón de garganta.

Gestión y qué hacer:

  • Minimizar la exposición:

    • Consulte los pronósticos diarios de polen e intente permanecer en interiores durante las horas pico (temprano en la mañana y temprano en la noche).

    • Mantenga las ventanas y puertas cerradas en casa y en el coche.

    • Dúchate y lava el cabello después de estar al aire libre para eliminar el polen.

    • Cámbiese de ropa inmediatamente después de entrar a la casa.

    • Evite secar la ropa al aire libre.

  • Gotas oftálmicas antihistamínicas de venta libre: Proporcionan un alivio rápido al bloquear los receptores de histamina. Algunas gotas combinan un antihistamínico con un estabilizador de mastocitos para un efecto más prolongado.

  • Antihistamínicos orales: pueden ayudar con los síntomas sistémicos, incluida la picazón en los ojos.

  • Compresas frías: Aplique un paño frío y húmedo sobre los ojos cerrados para aliviar la irritación y reducir la hinchazón.

  • Evite frotarse los ojos: esto solo libera más histamina y empeora la picazón y la inflamación.

  • Gotas recetadas: si los remedios de venta libre no son efectivos, su médico de cabecera u oculista puede recetarle gotas estabilizadoras de mastocitos o antihistamínicos más fuertes, o incluso tratamientos cortos de gotas oftálmicas con esteroides para casos graves (bajo estricta supervisión debido a los posibles efectos secundarios).

  • Usuarios de lentes de contacto: consideren cambiar a lentes desechables diarios o usar anteojos durante la temporada alta de alergias.

El verano es una temporada para disfrutar. Al adoptar estas medidas preventivas detalladas y comprender los posibles riesgos, puede garantizar que sus ojos se mantengan sanos y cómodos.

 
 
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